A ella
Quizás, como el artista que ve el círculo al crear, que trasciende y sube para entonces aparecer por debajo, tocando el barro, estás en ninguna parte y no eres más que consecuencia de una idea inexistente. Quizás sea completamente absurdo decirte todo esto y jamás me leas ni me oigas. Estoy siendo, puede, un inventor fracasado que abraza el cobre que no cabe ya en el rotor y duerme con la carcasa rota del motor de inducción que nunca acaba de ver terminado. Te estoy obligando a existir, al nombrarte, por mi cabezonería con Ella. Desde el principio. Estás en tí y en tí y en aquella tí y más al sur y en Pozuelo y en Capital y también en el banco de la esquina del StarBucks y entonces también ahí y ahí, en todas. Claro. Pero en menos una. ¿O no?
No duraba mucho sin que te viera. Intentaba en vano ver cada vez un resquicio de no-tú y abrazar todo lo no-tú que podía, siempre fracasando. Ganando tú. ¿Por qué aparecías?
Te odio.
rainer rilke dijo
aparecia porq era el reflejo de ti,la forma de buscarlo era solo el medio, te daban brotes y dodne veias que habia una pizca de ti intentabas plasmarla en en persona.Estas enamorado de tu persona y eso te ciega a dejar cavidad a lo que verdadermente merece la pena, que es lo desconocido y por ello tb deseado.
el echar en falta algo que crees conocer, no te beneficiara, incurriras en el msimo error.
30 Agosto 2006 | 10:33 PM