A Pedro
Recuerdo cuando hablábamos de aquello, en verdad de todo ésto; nos preguntábamos, allí, sentados esperando el autobús, sin verla y sabiendo que estaba detrás, qué pasaría si uno de nosotros se tirara por un puente. O se ahorcara, que no es la cuestión (y, no sé por qué, pero siempre ¿te has fijado? ilustrábamos la idea con el puente, tirarnos de un puente. Qué tendrán los puentes de especial eh, amigo, que tan claro lo veíamos así), y se fuera para siempre claro, se muriera, se suicidara queriendo, pensando en no volver... para mirarlos a todos. Hablábamos de que nos gustaría verlos, uno por uno, y saber qué sentían y cómo reaccionaban a nuestra muerte. En el momento exacto en que un tipo cualquiera, que tampoco es la cuestión, se lo comunicara por teléfono. O el profesor lo dijiese en clase. Y lo oyeran a la vez Almudena y José y Garci y todos éstos, y Lucía, Pedro, Lucía, que estaba detrás, esperando el treinta y siete y la sentíamos los dos. Lucía, que nunca nos habló, que se nos hacía, piénsalo ahora, inaguantablemente introvertida y, en verdad, bastante borde. Lucía, que escondía todo un universo de sentimientos y momentos, diálogos hablados sobre la vida y el amor y otros no tan hablados sobre la belleza y la pasión. Es jodido ahora que me muero, Pedro, pero tengo claro que esa mujer sólo existía en nuestros pensamientos compartidos y que lo que había, allí, de pie mojándose los bajos de los vaqueros y esperando el treinta y siete, era Lucía, L. García, así, una letra, un apellido y una cara angelical.
Hablábamos del suicidio, tiene gracia que me acuerde precisamente de eso cuando pienso en tí y en los momentos en que esperábamos el autobús, toda la vida por delante, rodeados de sueños y imprecisiones conceptuales, de ideas de contrapicado en un alto hierbal con mucha saturación. Es irónico, a la vez que patético.
Y qué decir del amor. ¿Se te ha ocurrido leer la interpretación que hace la Real Academia? Estuve el otro día leyéndola. Varias veces. ¿Encontrarás tú la piedra sagrada, ahora que te dejo sólo en la búsqueda? Yo me retiro sin esperanza, ya lo sabes. Pero, díme, ¿la tuvimos alguna vez? ¿No sentías la herida, que escocía, cada vez que creías acercarte a la piedra sagrada? ¿No es entonces cuando entendías que la búsqueda no trataba de la piedra en sí, sino que era una búsqueda del por qué de ese escozor? ¿Y no es así, curado con el tiempo de todo artificio, que sabías, odiándote, que esa herida la hizo quien nos privó del significado de lo que creemos anhelar? Yo lo supe con el tiempo: no existe el amor Pedro. No es más que el nombre que cada uno da al conjunto de sentimientos proyectados en el otro y mezclados con el sexo que utilizamos para llenar el vacío de ser máquinas destinadas a perderse y olvidarse.
Puede que al final todas sean ellas y nunca encuentres una Ella. Míralo, mira mira encontrar una Ella en algún momento de tu paso por las vías, algún día de tanto sol y tan poca expectativa, impotencia, ansiedad, melancolía | enojo, desconcierto, deseo, intensidad |me paso el día sintiendo los aeropuertos..., mira ir, avanzar sobre la acera y un charco y una Montaudon sin Montaudon, mira que no quiero llegar por lo efímero de la idea pero tu sí y vas entonces y encuentras una Ella. Punto y aparte.
El sentido de la forma. Ideas instantáneas del yo, Pedro. ¿Qué somos sino fugaces momentos de lucidez? De mínima consciencia. Y así también el concepto del no todo ellas, del encuentro cerca de la Montaudon y de tu vida en un charco. Por eso punto y aparte, corte sin fundido, pum, encontrar a Ella, conocerla tú, estar tú/Ella/lugar. O tú/Ella (aquello para los románticos). Y entonces desenfocado. Verlo y ya no más. Pero Pedro, pero Pedro: ¿Ella, o una Ella? Porque ¿no es entonces, entonces si una Ella y no Ella, que sería otra ella? ¿No lleva implícito en su definición, en su fundación detrás de la caverna, que sea única absolutamente?
Pues eso. Y que no seas tan cabezón.
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continuará...................................................................
Pantomime dijo
brutal e.
brutal.
bua
como te cebas
12 Junio 2006 | 09:44 PM