Comentarios en Adios: Confesiones de un suicidahttp://adios.lacoctelera.net2008-01-03T23:27:48ZMiguel Ramos AlcántaraComentario en A todoshttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/05/30/a-todos#c27842392008-01-03T23:27:48ZcarmenMe ancantaria conocerte.
<p>Me ancantaria conocerte.
</p>
Comentario en A Silviahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/05/30/a-silvia#c22992182007-08-02T00:02:14ZAGTranquilo Miguel, creo que serezades está en fase humor. No, serezades?
<p>Tranquilo Miguel, creo que serezades está en fase humor. No, serezades?
</p>
Comentario en A Silviahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/05/30/a-silvia#c22988252007-08-01T21:42:20Zserezadesestas bien parami gusto nada del otro mundo pero para empezar de cero no esta nada mal sigue que te veo futuro xk tienes imag...
<p>estas bien parami gusto nada del otro mundo pero para empezar de cero no esta nada mal sigue que te veo futuro xk tienes imaginacion tienes mi apoyo animo. falta tienes que expresarte mejor y ortografiar mejor ese texto y saber poner "los puntos sobres las ies" y cada escena a su momneto y organizar un poco el texto. consejo debes leer mucho para saber expresarte mejor y corregir tus faltas. un beito y muchos animos que eslo que necesitas Sherezhade un besito xao badajoz para lo que quieras. 6220324579
</p>
Comentario en A ellahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/08/29/a-ella#c17462382007-03-10T13:22:56ZSuite: Judy Blue Eyes Oigo un ruido, abro los ojos, me despierto, doy vueltas, y vueltas, y vueltas, y al fin, me acuesto, cierro l...
<p> Oigo un ruido, abro los ojos, me despierto, doy vueltas, y vueltas, y vueltas, y al fin, me acuesto, cierro los ojos, el ruido cesa. Mañana, y al otro, y hasta el fin, es lo mismo (¿algo así será el eterno retorno?). Un pensamiento en mi mente permanece también inmutable.</p>
<p> Todo el mundo está solo.<br />
La soledad conforma la pena, la eterna enfermedad de nuestro tiempo. El subjetivismo nos ha conducido a un pozo sin fondo. Hecho de menos a alguien (abstracto) que a su vez añora a otro alguien (abstracto) que inevitablemente, nunca soy yo.</p>
Comentario en A Artehttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/08/30/a-arte#c14332462006-11-30T16:04:55Zrusty baldini wolffLa cultura como via de escape, como sentido unico de la existencia.
<p>La cultura como via de escape, como sentido unico de la existencia.
</p>
Comentario en A Silviahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/05/30/a-silvia#c10830602006-10-22T19:53:26ZSHEREZHADEA Miguel:
¿Por donde empezar? Uno se decide a escribir una carta y luego no termina de acertar con el comienzo y es que...
<p>A Miguel:</p>
<p>¿Por donde empezar? Uno se decide a escribir una carta y luego no termina de acertar con el comienzo y es que resulta que las ideas se colapsan en la boca y en el papel, cuando es mucho lo que se quiere decir y poco el espacio, o poca la inteligencia o incluso las ganas. ¿Qué decirte ya a estas alturas? ¿Que esta farsa fue producto de una necesidad mutua de nuestras dos soledades? ¿Qué seas feliz allí a donde quiera que vayas? ¿Qué siempre me han gustado los días de lluvia y las despedidas? Qué fácil. Escrito. Hecho. Fin. Pero no creo que eso sea realmente lo que quieras o esperes escuchar.<br />
Es inútil no admitir que al principio me costó encontrarte, que siempre estabas pero no estabas, que desde el principio tus ojos no respondían a nada, inanimados, exánimes, vacíos. Me mirabas si, y sin embargo no querías verme, jamás intentaste verme, ver más allá de la imagen colectiva de los hechos, de las figuras, de las sombras y contornos. Al parecer hace ya tiempo que lo haces, caminas por la vida con un plano de museo, contemplando, cuadros anecdóticos, uno por cada día de tu vida, fotografías sin historia como si buscaras en cada instante de tu biografía la pureza de una realidad objetiva y estática, que no siempre estética, pero sin vida. Y sin embargo tardé en descubrirte, en ver que yo sólo era una pincelada más, un trazo sin color definido en cualquier cuadro mal colgado de tus paredes. Tardé en descubrirte porque creo no quería descubrirte, porque nunca he sido muy lista y de pronto me asustó notar que me ahogaba entre montones de silogismos cuya última proposición siempre apuntaba a lo mismo: Tú no me querías.</p>
<p>Sin embargo puede que no, puede que en realidad no tardara tanto en comprender que ya la primera vez bajo las luces del Gran Meliá Fenix, tu desnudez sudorosa desprendía un calor artificial sobre mi cuerpo, que tus dedos tecleaban mecánicamente la costumbre del placer, que todo, tu y, tal vez, yo, respondía a una fórmula matemática, que el ángulo agudo que formaban nuestros cuerpos sobre la tapicería del coche, había sido trazado desde el principio, desde antes, incluso, de conocernos, con escuadra y cartabón y como Dios manda. Que el amor era ficticio y que yo yacía extenuada, jadeante e inmensamente feliz junto a tu cadáver. Y entonces tuve frío, sí, tuve frío pero reconozco que no te dije nada, nada porque por un momento tuve miedo de que no me abrazaras o de que me abrazaras, o no sé, pero el caso es que no dije nada. Tu permanecías con los ojos cerrados a mi lado, o con las cuencas vacías, o con las manos vacías, o con el estómago vacío o tal vez ni siquiera estuvieses a mi lado. En realidad me lo he preguntado muchas veces porque me pasa que en ocasiones siento que no te conocí, en el fondo es cierto que nunca supe bien quien eras, ni quien fuiste, ni quien llegarías o no a ser, pero me refiero sin embargo a que creo que no te conocí por que no existes, porque no exististe o no conmigo. </p>
<p>Siempre has sido una especie de viejo poema, uno de Neruda, callado y como ausente, en una constante carrera contra los sentimientos de la que siempre salías vencedor, y nuca me atreví, no me atreví a decirte que a veces tenía frío a tu lado, a preguntarte por qué corrías, hacia donde, o que esperabas conseguir apoyado en el quicio de la puerta, siempre al margen, preguntarte cuál era tu meta, o tu miedo o cómo conseguías mirarme con los ojos cerrados. También pasaba que me dabas envidia, porque nunca sufrías, porque, observador, te quedabas callado en una silla con los ojos y la mente en blanco o en negro, porque te dedicabas a realizar instantáneas de cualquier momento, pero siempre desde fuera, desde detrás de la puerta, sin llegar a entrar del todo. Y me daba envidia porque separabas con facilidad el cuerpo del alma, como desuniendo una tira de belcro, como un poeta barroco (tal vez Álvarez de Toledo) como un sastrecillo valiente, aunque más tarde entendí que tu alma no se encontraba apresada en ninguna parte y que los valores se habían intercambiado. Tú exhibías tu cuerpo y despreciabas el alma, pero con una seguridad melancólica que cada vez me hacía quererte más. </p>
<p>Me reprochas en cambio que no sé qué es te quiero, te quiero es la proposición socorrida de la que uno echa mano a modo de salvavidas cuando descubre que hay sentimientos tan reales que son incapaces de ser expresados. Y es que resulta que lo abstracto de la vida normalmente es imposible de definir, de testificar con palabras, y eso es algo que se escapa a tu absurda manía de racionalizarlo todo. Absolutamente todo. Y puede que no sepa que es te quiero, o que te quiero no exista o que simplemente sea un juego lingüístico sin dueño, o que no se pueda explicar, porque ya dijo Wittgenstein que sólo las proposiciones que representan hechos son consideradas cognitivamente significativas y puede que te quiero no sea un hecho y puede que de hecho yo tampoco te quisiera tanto en realidad.</p>
<p>Por eso me extrañó siempre tu obsesión por el romanticismo, por el predominio de la imaginación sobre la razón, de la emoción sobre la lógica o de la intuición sobre la ciencia, por eso me sorprendía tanto que adorases a Coleridge al tiempo que opcionalmente taladrabas tu vida con la idea de huir de la subjetividad de los hechos y de las deformaciones sentimentales de la realidad. Artificiosidad. Y de pronto parecía que intentabas cuadricularlo todo, simplificarlo al máximo, hacer de tu vida sólo trazos horizontales y verticales de color negro. Como aquella charla estúpida que tuvimos cerca de Malasaña. Esa noche tú habías discutido con tu padre o él contigo o tu con el viento, la verdad es que no recuerdo bien. Yo buscaba algo de comer, pero te encontré a ti, dándole patadas a la acera. Entramos en el primer bar que vimos abierto yo tenía que ir al baño y tu necesitabas urgentemente un trago. Y dos, y tres y la suma hizo que acabáramos borrachos de indiferencia y de abandono y de tequilas en un portal del que no paraba de salir gente a pesar de la hora. Jamás volví a pasar por allí. Y entre bostezos, mientras jugabas con los cordones de tus zapatillas, me enteré de que tu cuadro favorito era uno de Malévich (lo que sea pero ruso) uno blanco o en blanco o no sé, no entiendo mucho de pintura... y supe que te morías por viajar a Nueva York y poder examinarlo de cerca, y me hablaste del suprematismo o del neoplasticismo y de Mondrian y de colores básicos y de blancos y negros, que yo pensé que si en un momento dado te convertías en un cuadrado blanco sobre fondo blanco te daría igual. Seguirías siendo un poco tú. Porque al fin y al cabo nunca dejaste de ser tú. Camuflado, escondido y solo. Pero tu mismo, tranquilamente tú. Y entonces refunfuñé, sigo sin entender el encanto de esos cuadros, son sosos, simples, fáciles de imitar y te enfadaste. Esos cuadros son lo que parecen. Así de confidencial, así de duro. Más tarde me informé pero sigo sin saber si me agrada la mezcla de objetivo/subjetivo de esos cuadros. No entiendo el mérito de su simpleza. Tú sin embargo te convertiste ese día y para siempre en un cuadro de Malévich. En una alusión de ti mismo. En un espacio en blanco.</p>
<p>Y de vez en cuando traté de explicarte lo sola que me sentía contigo en el ala vacía de tu museo. Sólo eco. Siempre eco. También llegué a pensar que tal vez buscases simplemente tu propia perfección en la máxima del “menos es más”, en la sencillez esencialista del funcionalismo. Todo es lo que es, sin ir más allá, sin levantar el mantel y contar cuántas patas sujetan la mesa. La simpleza de lo elemental, de lo imprescindible, seco, preciso y sin vueltas. Tal y como definió Hemingway a Baroja. Sólo que de pronto tu te convertiste en Baroja y yo en un simple boceto destinado a acabar sepultado por el fracaso en cualquier papelera. Y así me sentía un poco, como un experimento fracasado, sin entender bien por qué. Tal vez yo también fuese lo que era y, tal vez, involuntariamente o ignorándolo, me hubiese considerado hasta entonces bastante más que un simple muñeco entre el gentío, dos piernas, dos brazos, dos tetas, simples trazos dibujados en cualquier papel, poco más compleja que el monigote de un semáforo, sólo que con algo más de vida, aunque quizá tampoco tanta. Y sin embargo, no, sigo pensando que tampoco es tan sincero el amor del electrotécnico, que tanta racionalización termina por guillotinar lo auténtico del amor. El amor del electrotécnico, no es sincero, no es real, no es. Y tal vez sienta admitirte a estas alturas que no haya sido más que un conjunto de efectismos intencionados buscando impresionarte, o despertarte o sentirte vivo otra vez. Lo siento si he caído en el vicio del menor esfuerzo y me he convertido en una muestra más de la belleza plástica a la que tanto temes. ¿Belleza? Los objetos pueden ser juzgados bellos cuando satisfacen un deseo desinteresado que no implique intereses o necesidades personales. Tal vez por eso te gusté, porque no buscabas nada, porque no querías nada. Y entonces ¿qué?, ¿por qué?</p>
<p>En el fondo esta es sólo una más de todas las cosas que jamás entendí de ti y tal vez la más importante, pero no te dije nada, no te dije nada cuando pude, cuando aún tenía sentido, cuando aún venía a cuento, poco más tarde ya te echaba de menos. No podía dejar de pensar en ti, en todo, en cómo o qué debía hacer para salvarte de ti mismo. Por hacer que pasaras a la habitación, por que dejases de aferrarte a los marcos de las puertas y te quedases siempre fuera de todo, fuera de mí, de nosotros. Pero tú poco a poco te escapabas, te escurrías entre los dedos, entre los besos y te arrastrabas por las calles, escondiéndote sin que te viese o tal vez para que no te viese. Y no te dejaste cuidar. </p>
<p>Finalmente, tal y como querías, el olvido vino a buscarnos por separado, pero vino por la fuerza, como un sicario de tu conciencia. Y ahora siento admitirlo, Miguel, pero en realidad no me esperaba otra despedida por tu parte, tal vez debiera alegrarme de que después de todo decidieses dar algún tipo de explicación y sin embargo debo de ser franca y confesarte que una despedida de este tipo y a estas alturas ya no tiene sentido. Miguel, tú siempre estuviste muerto.</p>
<p> Silvia</p>
<p>Aki lo tienes por fin, ya me diras AG. Y cuando quieras Salamanca.Cuidat.Un besin.
</p>
Comentario en A Artehttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/08/30/a-arte#c10377182006-10-11T13:04:30Z?q, ya tas morio o q
<p>q, ya tas morio o q
</p>
Comentario en A Andreahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/06/12/a-andrea#c7533982006-09-04T01:14:03Zmo24590¿Acaso alguien Cambia?
<p>¿Acaso alguien Cambia?
</p>
Comentario en A ellahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/08/29/a-ella#c7422442006-08-31T01:30:10Zsheikyo a ella le diría:
cuanto mas alto hablas, mas oigo/pero menos entiendo/retumba, RETUMBA!/a mi el mayor de los pecados/m...
<p>yo a ella le diría:</p>
<p>cuanto mas alto hablas, mas oigo/pero menos entiendo/retumba, RETUMBA!/a mi el mayor de los pecados/me siento un poco como beethoveeeeen!!!
</p>
Comentario en A ellahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/08/29/a-ella#c7415972006-08-30T22:33:14Zrainer rilkeaparecia porq era el reflejo de ti,la forma de buscarlo era solo el medio, te daban brotes y dodne veias que habia una pizca ...
<p>aparecia porq era el reflejo de ti,la forma de buscarlo era solo el medio, te daban brotes y dodne veias que habia una pizca de ti intentabas plasmarla en en persona.Estas enamorado de tu persona y eso te ciega a dejar cavidad a lo que verdadermente merece la pena, que es lo desconocido y por ello tb deseado.<br />
el echar en falta algo que crees conocer, no te beneficiara, incurriras en el msimo error.</p>
Comentario en A Andreahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/06/12/a-andrea#c7402342006-08-30T14:44:22ZMiguelNi acabé ni morí. Aquí estoy. Pero no he cambiado.
Os veo.
<p>Ni acabé ni morí. Aquí estoy. Pero no he cambiado.</p>
<p> Os veo.
</p>
Comentario en A Andreahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/06/12/a-andrea#c7300392006-08-27T21:00:31Zmo24590Acabaste o Moriste.
<p>Acabaste o Moriste.
</p>
Comentario en A Andreahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/06/12/a-andrea#c6757052006-08-03T11:10:27ZFarPido novela
<p>Pido novela
</p>
Comentario en A Silviahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/05/30/a-silvia#c6443672006-07-19T22:54:52Zpull-overvenga postea y menos HQM
<p>venga postea y menos HQM
</p>
Comentario en A Silviahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/05/30/a-silvia#c6240312006-07-11T13:20:29ZJuan MaEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE! Bien escrito, quizas en algunos momentos cuesta segir la historia.Pero me gusta como escribes, sigu...
<p>EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE! Bien escrito, quizas en algunos momentos cuesta segir la historia.Pero me gusta como escribes, sigue así.
</p>
Comentario en A Pedrohttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/06/11/a-pedro#c6136292006-07-06T16:57:52ZMiguelEs jodido un sí detrás de cada cosa, pero tiene algo de sentido. Justo el contrario a la conclusión a la que he llegado. A...
<p>Es jodido un sí detrás de cada cosa, pero tiene algo de sentido. Justo el contrario a la conclusión a la que he llegado. Así que, al ser lo contrario, tiene lo mismo de verdad y de unidad.</p>
<p>Y gracias.
</p>
Comentario en A Pedrohttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/06/11/a-pedro#c6136102006-07-06T16:50:50Zalbatropsdesde florencia,yo digo que si.digo si si.y luego coges el si y lo pones detras de la pregunta que kieras.un si comdin.va?
<p>desde florencia,yo digo que si.digo si si.y luego coges el si y lo pones detras de la pregunta que kieras.un si comdin.va?
</p>
Comentario en A Pedrohttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/06/11/a-pedro#c6076842006-07-04T01:35:57ZPantomimees que guapisimo effm...
una sección de Adios en la revista... efmras·##"!
2··#6¬ algo de Adios
y...marma,no era tant...
<p>es que guapisimo effm...<br />
una sección de Adios en la revista... efmras·##"!<br />
2··#6¬ algo de Adios<br />
y...marma,no era tanto su ego, aunque""~~$ aun esta por adivinar··$$$·q
</p>
Comentario en A Pedrohttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/06/11/a-pedro#c6054522006-07-03T03:28:08Zmarmadukecojonudo,pica la curiosidad de saber quien-es-quien, aunque alguno se adivina.
Sobre lo de lucia ,siempre por encima de lo...
<p>cojonudo,pica la curiosidad de saber quien-es-quien, aunque alguno se adivina.</p>
<p>Sobre lo de lucia ,siempre por encima de los demás, creyendose una semi-diosa, con un EGO mayor que un puto tren...que se meta su puto EGO por el muladhara (si esa zona tan curiosa entre los genitales y el ano llamada perineo).</p>
<p>-esperando actualizacion
</p>
Comentario en A Andreahttp://adios.lacoctelera.net/post/2006/06/12/a-andrea#c5820042006-06-25T18:55:39ZLa argentinaBueno, por muy borracha que fuese me he acordado del nombre. Interesante escritura, aunque se parece bastante a un suffle, de...
<p>Bueno, por muy borracha que fuese me he acordado del nombre. Interesante escritura, aunque se parece bastante a un suffle, demasiado hinchado partiendo de tan poco, aun asi sigue escribiendo, me encantara leerte.</p>